3/22/2006

De noche, en un tejado viendo a las estrellas...

... descansa mi razón y vuela mi imaginación.

Vuela alto en el cielo un niño, iluminando su camino con la luz de la Luna, admirando estrellas a su paso. Pero no es eso lo que lo detiene, ni siquiera cuando de tiempo en tiempo voltea a ver la tierra de donde salió. Sigue adelante con esperanza y entusiasmo.

De pronto algo a lo lejos se mueve, va vertiginosamente hacia él. Un pequeño susto, luego emocion al ver un cometa viajando a toda velocidad hacia el. Da un pequeño salto, luego otro y en un santiamen va corriendo a toda velocidad a encontrarse con el cometa. Cada vez más grande, cada vez más cerca el cometa se aleja esta por pasarlo cuando de un salto se cuelga en su cola y logra montarse al cometa. Ahora su emoción se desborda, va a toda velocidad surcando desiertos oscuros hacia las más remotas galaxias. Nubes de colores iluminan su camino, una nebulosa por aqui, otra galaxia más alla.

Entonces se da cuenta que atras de si ya no queda huella de la Tierra. En su emoción se olvido de ella pero ahora la recuerda con ternura. Cerca estuvo de dejar que la nostalgia le hiciera querer regresar, pero aferrandose más fuerte al cometa le pidio que acelerará. Sabía que nunca hay vuelta atrás, que el pasado ya no volvera así que con una renovada emoción se lanzó desafiando al infinito.

Su viaje fue largo y maravilloso. Vio amaneceres y atardeceres en planetas lejanos, sintió el polvo de muchas lunas al pasar cerca de ellas, se calento con las estrellas que cruzaban y vio nacer y morir planetas, galaxias, esperanzas y anhelos. Después de años de viaje no dejaba de maravillarse de cada uno de los miles de planetas que habia visto. Todos parecidos pero ninguno igual a otro.

Entonces un planeta le llamo con especial atención. Aunque se parecia mucho a tantos otros, este tenia una sensación especial. Fijo toda su atención en él y descubrio que era la Tierra. Despues de muchos años regreso, no lo dudo un segundo. Brinco desde el cometa de vuelta a su planeta, no por que lo extrañara, sino porque sabia que su viaje lo habia traido de regreso. Entonces vio los árboles, la tierra, el cielo, todo tal como lo recordaba en sus memorias. Pero aun asi los colores, las formas, todo se sentia diferente. Tal vez él seguia siendo un niño y no habian pasado más que unos segundos en la tierra, pero él cambio y con eso ya nada volvería a ser como antes.

3 comentarios:

porque blogotros lo pidieron!! dijo...

Me encantan tus cuentos esta muy muy padre este. En lo partìcular este. No se si es porque me siento identificada... Me llevaste a tantos lados!

Gracias

Oiki dijo...

mmm... si supongo que hay mucho de los dos en este cuento. Normalmente no lo noto hasta despues de haberlo escrito y, en este caso, hasta que alguien me lo hace ver.

Qué bueno que te gusten mis cuentos, trataré de poner más en este blog.

Anónimo dijo...

Orgasmos de colores...

Cierto, ya nada vuelve a ser igual.