Todos creimos que después de pasar por el siempre fatidico lunes la cocina no presentaria mayores amenazas. Además ya había tenido la asesoria de una super amiga para ayudarme a prepararme para la cocinada del resto de la semana, pero como siempre hay un pero ahi va y es que todo iba bien PERO...........
.... llego el viernes y a diferencia del martes y el lunes esta vez llegue a casa con cerca de 50min para hacer la comida. Además de los cuatro invitados a comer solo estaba yo y era probable que la mitad no estuviera. Era el escenario perfecto porque estaba por intentar algo jamas intentado antes: hacer un guisado de verduras desde cero (lease sin una base completamente prehecha a la que solo tienes que calentar y servir). Ya había empezado el día anterior hirviendo papas, pense que eso sería fácil aunque creo que se pasaron un poco.... nada que no se le perdone a alguien la primera vez =)
Para mi sorpresa encontre en mi refrigerador las calabacitas que no encontramos en el super el lunes y además habían zanahorias lo cual haría mas suculento mi guisado. Sin pensarlo mucho parti todo, abrí la lata de elotes comprada ex profeso y saque las papas (un poco aguadas) cocidas del día anterior. Buena música, todo listo, no quedaba más que hacerlo y para eso tenía aquello que más necesita alguien en una situación como esta: el valor de la la ignorancia de los riesgos :P
Así fue como con canciones del Mago de Oz verti suficiente aceite de oliva en el sarten caliente. Me senti como un gran chef de television (con baile comico visto por nadie por supuesto, jejeje) Todo se calento así que con la maestria de un chef de la categoría que yo pensaba que era tome la tabla y con el mayor de los estilos empece a echar las calabazas y las zanahorias al sarten. Ahi baje un poco de mi nube pues casi es más lo que tire fuera del sarten que lo que acerto en su objetivo. Pero sin desanimarme y con solo un poco menos de estilo agarre las verduras con la mano y las echamos al sarten (sí, para terror de todos aquellos higienico-paranóicos hasta lo que cayo al suelo fue debidamente cocinado). Estaba haciendo lo propio con las papas cocidas cuando, al percatarme de la diferencia en textura, me pregunte si no debí haber hervido antes la zanahoria y la calabacita.... oops! Demasiado tarde para pensar en hubieras. Ya había vistos hacer platillos con calabacitas crudas y he comido zanahorias sin cocinar así que no podía ser tan malo.
Teniendo todos los ingredientes al fuego mezcle con esmero, pero además del aceite salpicandome en las manos no veía señales de progreso. Entonces el valor de la ignorancia estaba por terminar de desaparecer pero nunca la fe! Recorde aquella receta de la ensalada con salsa de soya que todos conocemos (ver Un lunes en la cocina...) y con la salsa de soya (que por precaucion había comprado) regrese a mi estilo y "sazone" mi ensalada. A pesar de todo el estilacho con el que rocie la salsa de soya y de la muy buena cancion de Santana que estaba oyendo, el color que tomo la ensalada no me dio muchas esperanzas. Asi que confie en que no viniera nadie a comer y me decidi a hacer otro intento con otro "sazonador" (con esto por lo menos habria diferentes opciones)
Entonces servi el "guisado" con soya y repeti las operaciones con lo que me quedaba de calabacitas y zanahorias partidas hasta antes de poner la salsa de soya. Esta vez, previendo la "remota" posibilidad de que algo fallara, deje un poco de papa por si alguien era intolerable a mis otras ensaladas. Urgé en el refrigerador y encontre el sazonador perfecto! una salsa para pasta que llevaba desde el fin de semana en el refrigerador y que terminaria por tirarse si no hacia algo al respecto. Con esto mi guisado no solo seria sabroso sino que ayudaba a la ecologia (un platillo verde por decirlo asi). Lo hice pero al igual que la otra vez, algo no se veía como yo esperaba (y eso que estaba oyendo pura buena musica: Blink, Rasmus, Greenday).
Sin más esperanza servi mi segundo intento en la mesa para que cada quien tomara del guisado que le pareciera más apetecible (dura competencia para mis experimentos pues estaban a lado de las papas cocidas y de las sobras de una ensalada congelada). Mas por apoyarme yo solito (y para dejarle comida decente al resto de mi familia) me servi de mis guisados y temo decir que me equivoque. Los dos supieron bastante bien dadas las circunstancias (ahora los disfruto escribiendo y bailando al ritmo de Moby!!!)
... no todo puede salir mal siempre!
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2 comentarios:
Espero que asì sea! Sino estrìa en el oyo.
Tal vez.... pero con una suculenta comida, jejejeje =P
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