2/09/2010

Entre el ayer y el hoy

Esclavo de la noche: tierra del Baco, de lejanas pasiones y de recuerdos sombríos. Esta noche la oscuridad persigue como tantas otras a mi cordura, cazándola con memorias que buscan atrapar mi cansado corazón en un pasado ido ya de rato. Navego así entre las sinuosas aguas de una mente divagante como la mía, esquivando el faro que me guía, cual melódica sirena, hacía el abismo submarino de lo que quise que fuera y nunca fue. No es con la tormenta de mis ojos que saldré de estas aguas turbias que me rodean, debe ser con valor. Valor y pericia para desafiar a la oscuridad y andar hacia allá. Lejos de cualquier señal de la que alguna vez fue tierra firme, ahora lodazales pantanosos que me arrastran para robarme mi presente mientras me hipnotizan con mi pasado. Valor y osadía para navegar con rumbo fijo y redoblada fuerza hacía la oscuridad más solitaria, más densa, más vacía. Valor y sobretodo fe, fe que entre los negros caminos de la noche yace una llama esperándome para encender de nuevo la hoguera en mi pecho. Una llama que calentará mi alma e iluminará el amanecer del siguiente día.

1 comentario:

Gabriela Solis dijo...

Valor y pericia. Valor y osadía. Valor y fe. Suena al outcome del re-boot :)